jueves, 12 de septiembre de 2013

Tú no puedes tenerla, nuca podrás, nuca podrás estar con ella y disfrutar de su compañía de su suave cálida y dulce sonrisa esa que no puedes y nunca podrás conseguir.
No te dejare olvidarle. Y hasta el día que mueras te lo recordare y cuando renazcas te daré una marca para cuando la encuentres una vez más la rabia y el enojo te consuman Más vale que lo comprendas el día de mañana cuando la veas. 
Así que estalla en cólera, destroza tus manos con el duro concreto de las paredes. Desata todo ese enojo que nace al no poder ser capas si quiera de recoger las migajas que otros recogen. Y tal vez solo tal vez puedas ser libre

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